El ahora diputado provincial y muy discutido por su paso por
el Concejo Deliberante, Simón Hernández junior, se encargó de responder los
cuestionamientos que pesan, fundamentalmente en lo administrativo. Como se
sabe, cada día que pasa se descubre designaciones irregulares en planta
permanente de militantes radicales.
Hernández reconoció que le causa "un poco de gracia” tantos
cuestionamientos, y en ese aspecto, dijo que no tiene nada que ocultar porque
fueron todos actos administrativos acordes a la carta orgánica, al estatuto de
los empleados municipales y a las ordenanzas vigentes. "Así que, desde ese
punto, para cualquier investigación o denuncia que se quiera hacer estoy a
disposición, porque todo se realizó acorde a la normativa”, dijo desafiante.
En sus años de poder absoluto en el Concejo, Hernández
designó en planta permanente a militantes a quienes un día antes hacía
renunciar de sus cargos políticos y al día subsiguiente, cuando ya gozaban de
la planta permanente y categorías altas, los designaba otra vez en cargos
políticos. Todo en un trámite express.
Al respecto, el diputado indicó que "lo que se hizo fue
tener un reconocimiento hacia ellos por el aporte que han realizado durante
estos años en la institución (SIC)”.
Finalmente, se encargó de atacar a la gestión de Raúl Jalil
señalando: "No tenemos contratos basura, como el Plan de Inclusión Social que
tiene el ejecutivo municipal, donde hay más de 1500 personas. Entonces se me
cuestiona que designe nueve empleados en distintas áreas o deje en planta a
personas que han venido colaborando con el concejo desde hace seis años; es
decir, no superan los 20 empleados. Pero nada decimos de las 1500 personas que
tienen un contrato basura en el municipio, que será una herencia para la
gestión futura. Ese sí es un acto de irresponsabilidad terrible”.