Tras el aluvión trágico del 23 de enero pasado, que además
de muertos y destrucción dejó el dique Las Pirquitas con basura de todo tipo,
barro, árboles y animales muertos, se instaló la duda sobre la potabilidad del
agua que consumen los usuarios de Fray Mamerto Esquiu y Valle Viejo.
Rápidamente, el Gobierno provincial, con la propia Lucia
Corpacci a la cabeza, ratificaron que el agua del dique Las Pirquitas era
perfectamente potable. No todos se convencieron, pero el Gobierno provincial
cerró en una conferencia de prensa la puerta a otro problema de magnitud, que
se sumaba a la tragedia en si, que como se sabe cobro varias vidas humanas.
Pero la que reinstalo la polémica no fue nadie de la
oposición radical, siempre tan dispuesta a relacionar los problemas sociales
con la marcha de la gestión de gobierno actual.
La que reinstalo la duda fue la ministra Noemí Villagra. Fue
ayer, durante unas declaraciones suyas a una emisora loca. Según dijo, los
ciudadanos que duden del agua, lo mejor es que tomen agua mineral; abriendo
otra vez la puerta a la polémica.