El documento adjudica a todo festejo y salutaciones el
carácter de "frivolidades, impuesto por aquel patriarcado que aún nos pone en
ciertas desigualdades”, se opone a las políticas asistencialistas "que
minimizan nuestro poder de desarrollo”, y rechaza la ley de cupos "que nos
ubica como un objeto burocrático que nada tiene que ver con nuestra capacidad
de liderazgo”.
"Desde la Renovación Radical popular, hacemos un llamado a
la reflexión a todas nuestras congéneres para luchar por la igualdad de
capacidades, sin olvidarnos y reconociendo que venimos de historias de luchas
del ayer, pero que estamos paradas con miradas amplias, sin distinción de sexos y sin discriminaciones”, añade.
Chayle, postula que "en este siglo XXI, superadas las
discusiones sectarias de feministas, nuestro gran desafío es hablar de IGUALDAD
ya que mujer no es solo la que nace, sino la que se hace, y es por ello que
hablamos de cuestión de género; pero llama mucho la atención cuando nuestras
mismas congéneres, que detentan poder y están encargadas de poner en marcha los
lineamientos de políticas públicas igualitarias, nos siguen estigmatizando
cuando hoy la mujer en su sentido más
amplio ya no lucha, no confronta con nuestro sexo opuesto para ser esencialmente
destacadas por nuestras capacidades y el rol que ocupamos”.
Más adelante, el texto enfatiza que "hablar de 8 de
marzo hoy en día es hablar de un ser
humano que ya conquistó sus derechos y sus espacios, que no se siente ni
superior ni inferior a otros, condición que en siglos pasados era impensada”.
"Es por ello -acota-, que la Renovación Radical Popular como
movimiento político de un centenario partido como nuestra amada Unión Cívica
Radical, que acompañó estos cambios, decimos NO A TODO FESTEJO y SALUTACIONES
que quedan en el resabio de frivolidad impuesto por aquel patriarcado que aún
nos pone en ciertas desigualdades; NO A POLÍTICAS ASISTENCIALISTAS que
minimizan nuestro poder de desarrollo; NO A LA LEY DE CUPOS donde se nos pone
como un objeto burocrático que nada tiene que ver con nuestra capacidad de
liderazgo”.
Finalmente, hace un llamado a la reflexión "a todas nuestras
congéneres para unirnos en la lucha por la igualdad de capacidades, sin
olvidarnos y reconociendo que venimos de historias de luchas de ayer, pero que
hoy estamos paradas con miradas amplias, sin distinción de sexos y sin
discriminaciones”.