¡No lloren por mí!

Cuando hace unos meses la echaron a María Julia Acosta del Ministerio de Educación, no había cabal conciencia en el oficialismo de lo que significaba su ida; ahora parece que sí.
martes, 25 de marzo de 2014 07:40
martes, 25 de marzo de 2014 07:40

El corpaccimo llora una pérdida más del proyecto, "no tiene precio”, dicen. Se trata de la ex ministra de Educación María Julia Acosta, que ahora se guareció en el sector del vicegobernador Mera, enemistado con el corpaccismo oficialista.

La cuestionada ex ministra, no sabe caminar en línea recta, al menos cuando de política se trata (el saadismo y el barrionuevismo conocen perfectamente sus cualidades, porque han sido víctimas de su maniobrar político). Como cualquier ratón, se ha vuelto experta en el zigzagueo, cuando lo que busca es el queso (pocas veces tan bien utilizada esta expresión).

Acosta tiene cuidado siempre de estar en el punto zig, o en el punto zag, cuando es conveniente claro; por eso ahora se enroló en el merismo, que según calcula, desplazará pronto nomás al corpaccismo, o en el peor de los casos, la defenderá o la promocionará llegado el momento.

Por eso el llanto del corpaccismo, por la pérdida incalculable que implica su pase a otro sector, aunque hay quienes reconocen que lloran porque alguna vez la tuvieron militando en el proyecto.

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