Por la ausencia en la provincia de Lucia Corpacci y Dalmacio
Mera, Jorge Moreno está a cargo del Poder Ejecutivo provincial. Todo un dato
político teniendo en cuenta los últimos movimientos del jefe natural de la
Renovación Peronista, que insinúa con fotos acercamientos hasta con los jefes
del antiperonismo, o los del propio kirchnerismo, que le vuelve a negar la
posibilidad de ser el presidente de la Cámara Baja.
Los antecedentes de pésimas relaciones en la cadena de
reemplazos en nuestra provincia no ayudan a suponer que este reemplazo de
Moreno pueda ser completamente tranquilo.
Está el caso del ya fallecido medico Luis Barrionuevo, que a
partir de su encono con Eduardo Brizuela del Moral, minó las bases para la
caída definitiva del radicalismo del poder provincial.
Barrionuevo provenía del radicalismo de Valle Viejo, el
comandado por Gustavo Jalile, enemistado con todo el gobierno de Brizuela del
Moral. Eso lo llevó a Barrionuevo a complotarse con los diputados del peronismo
y arrebatarle el control de la Cámara Baja al FCS. Fue el principio del fin.
Ojalá, para los intereses del oficialismo, la historia no se
repita, pero si se da, algo de eso podría comenzar a verse en estas horas.