El amplio salón de Ayacucho y Córdoba, en esta Capital (foto), que dejó al descubierto la escasa convocatoria para propalar el mensaje contra los disidentes internos, mostró sin embargo al presidente del Comité Capital del radicalismo, Raúl Giné, y al ex concejal y ex candidato a diputado nacional Luis Fadel, entre otros conspicuos castillistas, que no tuvieron más trabajo que darse la razón mutuamente, ante la ausencia total de autocrítica y de apertura a los sectores minoritarios del tradicional partido.
A Castillo y sus seguidores no les agradan las disidencias y menos los propiciadores de las escisiones intestinas, por más que para fuera digan que "pertenecemos a un partido democrático como es el radicalismo”, y que "cada uno puede trabajar donde se sienta más cómodo”.
Esas son palabras para la tribuna, para los medios, porque en
realidad la orden interna y puntualmente la "bajada de línea” en esta apurada
visita a los pocos afiliados que encontró Oscar en el reducido mitin del
Circuito 3ro., fue la de cerrar filas
apenas con el sector "Renovador” del ex gobernador Eduardo Brizuela del Moral y
el devaluado campamento de la "Roja” o "Mirista”, por estos días acotado al
espacio departamental de valle Viejo.
Allí, repitió que "para ser una línea con todas las de la ley, el ‘guzmanismo’ debe cumplir antes con la presentación de avales equivalentes al 5 por ciento del padrón de afiliados, procedentes de por lo menos 11 de los 16 comités departamentales de toda la provincia, y en los plazos perentorios exigidos por la Carta Orgánica de la UCR”.
El ex concejal Fadel, actual secretario general del Comité
Provincial se encargó de precisar a los pocos interlocutores presentes, que "la
Carta Orgánica establece que para ser reconocido como línea interna, cada
agrupación debe presentar los avales ante la Junta Electoral del partido”,
precisando que "sobre un padrón total de 49.885 afiliados, la exigencia mínima
es la de contar, por ejemplo, con 964 adherentes del distrito Capital, o 17 de
Antofagasta de la Sierra, por citar respectivamente a los distritos de mayor y
menor caudal de afiliados al radicalismo”. El mismo argumento se reiteró hoy en el encuentro de mujeres del FCyS, propiciado desde el oficialismo radical, y seguramente se replicará en La Meced, donde Oscar seguirá esta tarde su periplo de "rejuntar" la tropa.
Teniendo en cuenta los plazos marcados por 8 de julio, día en que vence el mandato de las actuales autoridades partidarias, "Celestes”, "Renovadores” y asociados no están dispuestos a "hacerle el campo orégano” a los "guzmanistas” o "frenteamplistas”, por lo que ya piensan en la convocatoria a la Convención Radical para el 15 de este mes, el sábado que viene, y en cuyo desarrollo se integrará la Junta Electoral (sin los "Guzmanes”, obviamente) y se establecerá la fecha para las elecciones internas.
A partir de ese momento, las diferentes agrupaciones tendrán plazo hasta el 8 de abril para presentar los avales que habiliten su reconocimiento como línea interna y, luego, treinta días más para formalizar la nominación de candidaturas y eventuales alianzas. Es decir que Guzmán y compañía dispondrán de apenas un mes -desde hoy-, para convertir en realidad las expresiones y anhelos vertidos en ocasión de su lanzamiento, una semana atrás en "El Encuentro”. Cuando, por ejemplo Guzmán, sostuvo que "el FCyS no debe ser un club de amigos, sino un espacio que brinde lugar a dirigentes radicales, como de otras expresiones políticas e independientes”, proponiendo "cambiar las modalidades para la designación de los candidatos, ya que eso deterioró al Frente Cívico”, en alusión a las últimas elecciones, en que el ex intendente declinó aceptar la primera concejalía radical por la Capital, que le propusieron Castillo y Brizuela del Moral.
O cuando el ex diputado provincial y ex funcionario "castillista”, más tarde "brizuelista”, y ahora "Guzmanista”, Ricardo del Pino, argumentó su libertad de acción reflexionando que "los jefes mandan y los líderes conducen…”, para justificar su nuevo alineamiento con el "conductor” del Frente Amplio de Participación Radical (FAPR) en contraposición con los devaluados "cacicazgos” de Oscar y Eduardo.
Como sea, la irrupción de Guzmán en la interna "boina blanca” le "movió las hitas” a más de uno, aunque desde los espacios tradicionales no se la van a hacer sencilla y como Oscar afirma "el que quiera celeste que le cueste…”