En las escuelas, muchos directivos decidieron no contar como falta la ausencia de los alumnos, aunque en varios establecimientos se notó una afluencia importante de chicos. En otros, en tanto, debido a la escasa presencia de alumnos, se decidió enviar a los presentes de nuevo a sus domicilios. En los ámbitos universitarios, por su parte, el acatamiento fue importante.
En la administración pública la adhesión también fue dispar. Se notó la ausencia de quienes utilizan el transporte para dirigirse a sus trabajos, aunque sí hubo presencia de aquellos que se movilizan en sus vehículos particulares. En este sector, también se registraron organismos o dependencias del Estado (nacional y provincial) cuyos trabajadores optaron por parar algunas horas, y luego normalizar la actividad.
Donde sí se notó una alta adhesión a la medida de fuerza fue en los hospitales públicos, ya que la actividad fue casi nula.
En los comercios (el gremio no adhería a la convocatoria) el
paro tuvo su incidencia, aunque se pudo observar una importante actividad en
horas de la mañana en la Peatonal Rivadavia y en el resto de los negocios de distintos rubros.
Las estaciones de servicio atendieron a los usuarios hasta las 10, ya que a partir de esa hora los trabajadores adhirieron al paro. Igualmente, esta medida no se llevó a cabo en todas las estaciones.
Como ya se había anunciado, en los bancos fue un día normal.
Por último, quienes aprovecharon el paro del transporte urbano de pasajeros fueron los taxistas y remiseros (no adhirieron al paro) ya que captaron más clientes que lo habitual.