En un comunicado, el Partido Intransigente se expresó sobre
el paro convocado por la CGT para hoy a nivel nacional.
Texto completo:
Es un contrasentido para los trabajadores hacerle una medida
de fuerza a un gobierno al que se le pueden reclamar muchas cosas pero que desde 2003 a la fecha restituyó la vigencia de las paritarias libres, el
funcionamiento del Consejo del Salario Mínimo Vital y Móvil, la recuperación
del sistema jubilatorio para el sector público que había sido entregado a los
especuladores financieros, la creación de más de 5 millones de puestos de
trabajo, y muchos otros derechos
conculcados por los gobiernos anteriores.
Por eso, la cuestión no es si hay reivindicaciones
insatisfechas que motiven convertir a la Argentina en un día feriado,
paralizado, sino advertir que en realidad se busca golpear al gobierno con una
medida de altísimo contenido simbólico: una huelga general masiva justo a un
gobierno que habla orgulloso de haber reparado gran parte del desastre que dejó
la oleada neoliberal de los 90.
El paro de mañana es una medida de fuerza cuyo único y
verdadero motivo es desgastar a un Gobierno asediado permanentemente por los
factores de poder internos y externos. El poder concentrado ya fue por
desabastecer, a fin de crear malestar en la sociedad, lo intentaron desde el
agro y la especulación. La etapa que intentan en este momento es ahogar, frenar
el país, conseguir reacción de la gente en contra del gobierno usando el apoyo
mediático.
Claramente es "un cacerolazo” citado desde centrales
sindicales opositoras, que cuenta con la bendición de la Sociedad Rural, de los
grupos financieros, de la Unión Industrial y de los dueños de los grandes
grupos mediáticos, que quieren volver a la Argentina de la década de los 90
cuando pisotearon los derechos de los trabajadores y nos hundieron en el hambre
y la desocupación.
Vamos hacia momentos en donde como sociedad vamos a tener
que elegir en qué tipo de sociedad queremos vivir, será responsabilidad de cada
uno la elección.
La disyuntiva es clara, volvemos al pasado o caminamos para
adelante corrigiendo lo que haya que corregir.