El fuerte cruce se produjo entre los concejales Juan José
Sigampa, del bloque del Frente para la Victoria, con Gilberto Filippin, del
Frente Cívico. En medio de la sesión, se produjo la polémica por la
indefinición de la situación laboral de los nueve ex funcionarios que fueron
dejados en planta permanente en la gestión de Simón Hernández.
Todo comenzó cuando el oficialista Sigampa solicitó una
cuestión de privilegio contra el opositor Filippin, por haber ofendido al oficialismo
al afirmar que "en todo caso los corruptos son ellos, porque están buscando
liberar los lugares para ocuparlos con gente de su sector”.
Ante esto, el concejal oficialista dijo que "se trata de un
comentario injurioso que daña el buen nombre de un grupo de concejales. Fueron
declaraciones desafortunadas y amerita el tratamiento de la cuestión de
privilegio”.
Después de esto, el radical le respondió diciendo que "no
tengo nada para ocultar”, acusando a su desafiador de "tratarme de corrupto y
que en mi carácter de funcionario del CD incumplí normas pasibles de sanciones
penales; me acusó de un delito que no cometí”.
La situación se estaba poniendo tensa hasta que se pasó a un
cuarto intermedio para apaciguar los ánimos. Los intermediarios fueron los
radicales Federico Pague y Luis Agüero, mientras que Juan Cruz Miranda y
Armando López Rodríguez por el FPV.
Cabe remarcar que el concejal Sigampa es uno de los
principales ediles que reclama la resolución de la situación de los ex
funcionarios a la que calificó como "irregular”. A lo que la presidenta del
cuerpo, Jimena Herrera, aún no toma ninguna postura al respecto.