Tal vez por eso siempre Castillo se negó a que la UCR se
democratizara.
Ahora, ante la posibilidad de que se inicie una nueva etapa,
según se informó desde el guzmanismo, se consiguió duplicar la cantidad de
avales requeridos "para cimentar su presencia dentro del radicalismo”, ya que
"se logró la presentación de 5402, distribuidos en los 16 departamentos”.
El nuevo frente, que pretenden presentarse como portadores
sanos del virus castillista, recordó que, de acuerdo a la carta orgánica, se
necesitaba un 5% del padrón; es decir, unas 2500 firmas en 11 departamentos.
Por otro lado, el sector presentó 1125 nuevos afiliados, 411
de ellos de FME. Guzmán destacó "el trabajo realizado que permitió dialogar con
dirigentes y afiliados del interior provincial, quienes coincidieron en la
necesidad de aportar una oxigenación y abrir los canales de diálogo dentro de
la UCR”.