Los comentarios comenzaron a escucharse días antes de la
pasada elección del mes de octubre porque se filtró que Páez le habría dado a Brizuela
del Moral, y a instancias de Alcira Moreno, la delicada y nada despreciable
suma de más de 500 mil pesos para que lo dejara incorporarse al esquema del
FCyS.
Hoy, la proximidad de la interna radical ha vuelto a generar
esos comentarios considerando que para participar de ese comicio, deberá poner
plata y lo que es peor, la gente murmura que la asociación Brizuela del
Moral-Castillo exigirá a Páez que ponga plata, y como el sueldo de intendente
no le alcanza, seguiría sacando fondos de las regalías en clara violación a la
ley respectiva.
Presupone la gente que la conducción del radicalismo
provincial, desde el llano no tiene plata, por lo que seguramente los fondos de
Andalgalá servirían para bancar la campaña provincial de esa alianza. Al menos,
es lo que la gente piensa.
La palabra del ciudadano común, del afiliado y simpatizante
radical y de las amas de casa que no entienden de política pero que de bobas no
tienen nada y se dan cuenta de los poco transparentes movimientos del
intendente.
En ese sentido, muchos indicaron que lo correcto sería elevar
una nota firmada por mucha gente, destinada al Tribunal de Cuentas para que
venga a Andalgalá a auditar, o mejor, controlar de qué manera se gasta el
dinero proveniente de la minería y que pertenece especialmente a las nuevas
generaciones que no podrán contar con esos recursos naturales no renovables.
Habrá que ver cuál será el comportamiento de esos que
murmuran, a medida que se aproxime el 8 de junio.