Ah…, y lo más gracioso es que para justificar semejante brulote, el Dr. Vega argumentó que "no está estipulado en ningún reglamento interno y en ninguna carta orgánica que (los funcionarios) tengan que ir de lunes a viernes”; para finalmente, en el colmo del desprecio y (por si faltara) el acentuado desprestigio del empleo y las funciones públicas, afirmó que "eso ocurre en todos lados, en la Cámara de Diputados y Senadores”, remarcó.
El Dr. Vega, radical chacarero alineado con el Movimiento Renovador, del ex gobernador Eduardo Brizuela del Moral, respondió de esta forma a los cuestionamientos formulados acerca de las designaciones de Jair Jalile, hijo del ex intendente de Valle Viejo y actual diputado provincial Gustavo Roque Jalile; del ex concejal Mario Roberto Vega, de Ignacio Ripio Guzmán y de Pedro Vélez, entre otros, como asesores del mencionado cuerpo deliberativo, aunque sin funciones aparentes.
Al margen de su poca experiencia y menos cintura política, el Dr. Vega debiera saber que todo empleado de ese CD o repartición pública de cualquier orden o jurisdicción, tampoco tiene fijado que su trabajo debe realizarse de lunes a viernes, lo que tampoco figura en ningún reglamento ni Carta Orgánica. Pero va de suyo que debe cumplir sus tareas todos los días hábiles y en los horarios que funciona el organismo al cual pertenece. De otra forma no se entendería, y tampoco justificaría, la validez de su vínculo o relación laboral, por la cual percibe un salario mensual.
Ahora bien, afirmar que "los funcionarios tienen GARANTÍAS para no acudir” al lugar de sus funciones es de una inadmisible torpeza, sobre todo por la investidura del Dr. Vega, porque quienes acceden a esos cargos, bien rentados por otra parte, debieran tener más obligaciones y compromiso que cualquier otro empleado. Tal vez, sin la necesidad de estar todos los días en un despacho, pero sí trabajando y cumpliendo las responsabilidades para las que eventualmente hubieran sido contratados por sus especialidades o experiencias. Produciendo dictámenes, visitando vecinos en situaciones de riegos, recorriendo el departamento para planear nuevas obras o emprendimientos que hagan al crecimiento o mejoramiento de la jurisdicción.
Son cargos políticos, a los cuales quienes los ejercen debieran honrarlos con su particular aporte y dedicación, porque tampoco ningún reglamento ni Carta Orgánica brinda "GARANTÍAS” para que los funcionarios no cumplan con "sus funciones”.
Claro, el joven Dr. Vega tampoco descubrió la pólvora ni alumbró nada extraño, apenas si recreó la ahora "garantizada” versión de lo que vulgar y popularmente se conoce como "ñoquis”.