El tiempo completo que dedica Lucia Corpacci a la gestión
sorprendió y todavía sorprende. Es que su desempeño contrasta notablemente con
los últimos gobernadores de la provincia, los Castillo y Eduardo Brizuela del
Moral.
Este último, anotado ya para candidatearse en el 2015,
integra la lista de dirigentes opositores que comenzaron a ser observado en su
desempeño legislativo y esta semana se los descubrió en flagrante off side.
Esta semana la Cámara de Diputados de la Nación votó el
acuerdo alcanzado por el Gobierno Nacional con Repsol, por la expropiación del
51 por ciento de las acciones de YPF. Se trató de una votación importante, que
nadie que pretenda tener aspiraciones legitimas puede darse el lujo de faltar.
Brizuela lo hizo, como para ratificar su laxo apego a las obligaciones.
Junto a él figuran otros famosos que tampoco pueden explicar
su ausencia a la hora de la votación, algunos, y a la sesión propiamente dicha
otros. El más famoso es el diputado socialista y aspirante a la presidencia en
2015 Hermes Binner, y el sindicalista petrolero Alberto Roberti, que responde a
Sergio Massa, los delasotistas, Carlos Caserio y Blanca Rossi, los macristas
Pablo Tonelli, Eduardo Cáceres y el salteño aliado al PRO Guillermo Durand
Cornejo, el nuevo integrante del interbloque del Frente Renovador Alberto Assef
e Ivana Bianchi de Compromiso Federal.
También faltaron a la votación el radical Mario Barletta, y
sus pares de bancada María Carrizo, Juan Casañas, Héctor Gutiérrez, Víctor
Maldonado, Luis Sacca y Gustavo Valdés, un dirigente que responde al gobernador
correntino Ricardo Colombi, y la diputada del GEN, Virginia Linares, y la
oficialista sanjuanina Graciela Casselles.
Como sea, aunque el listado es relativamente largo, porque
no deberían ser tantos los legisladores irresponsables, el numero no disculpa a
los que incurren en semejante faltazo; porque como dice el dicho, el mal de
muchos es solo un consuelo de tontos.