Por acción de los medios de comunicación, sabe la gente que
el gasto de ese dinero está regulado por la ley provincia correspondiente, cuyo
eje espiritual ideológico, habla de sustentabilidad, es decir, de permanencia
en el tiempo, considerando que pertenece sobre todo, a las nuevas generaciones
que no dispondrán de esos recursos naturales no renovables.
Sospecha la gente además, que esos millones están siendo
utilizados para solventar gastos suntuarios que violan la ley, y para beneficio
personal de un par de truhanes inescrupulosos, cuyo patrimonio ha crecido
notablemente, según se puede observar.
En realidad, la ausencia del Tribunal de Cuentas preocupa mucho
porque dicha ausencia posibilita el despilfarro del erario sin control alguno y
a instancias de la voluntad caprichosa del intendente Alejandro Páez, como ante
lo hizo con el ex jefe comunal, José Perea, cuya dilapidación ha sido
escandalosa y ha tomado estado público provincial y nacional, perjudicando
ostensiblemente a toda la comunidad de Andalgalá que está sumergida en los
abismos de la decadencia urbana, social, cultural y política.
La preocupación de la que hablamos viene a propósito de la proximidad
de las internas radicales y de que Brizuela del Moral pretende que la campaña
provincial sea bancada con las regalías de Andalgalá, especie que ha pasado de
ser murmullo y sospecha, a casi certeza, lo que lógicamente irrita al ciudadano
que es el verdadero dueño de esos fondos mineros.
Como ya se supo por informantes del propio radicalismo
provincial que Páez pagó más de 500 mil pesos para que lo dejen integrar el
FCyS y hagan diputada a Alcira Moreno, como se conoce además la escasa
identidad partidaria del intendente y de su ambivalencia e inestabilidad
emocional, ya nada es imposible en Andalgalá, y toda versión, por dislocada que parezca, adquiere visos de verdad.
Por de pronto, sigue en pie la iniciativa de levantar firmas
para refrendar la nota que será remitida a Rafael Díaz Martínez y a la propia
gobernadora Lucía Corpacci para que de una vez por todas tomen cartas en el asunto.