Luego de más de 16 horas de debate, la Cámara de Diputados
de la Nación aprobó en la madrugada del jueves (casi a las 4 de la madrugada),
por 135 votos a favor, 59 en contra y 42 abstenciones, el acuerdo para que el
Estado compense a la empresa española con unos 5000 millones de dólares en
títulos públicos por la nacionalización de las acciones de la petrolera en 2012.
La diputada nacional por Catamarca, Myrian Juárez, fue uno
de los votos negativos al proyecto. Tras una jornada agotadora, en la cual la
legisladora catamarqueña permaneció durante todo el debate, sostuvo en una entrevista a CatamarcActual que
la iniciativa que ya es ley y que en los próximos días será promulgada por el
Ejecutivo Nacional, debió debatirse con más profundidad.
"Los funcionarios públicos, ocupen el lugar que ocupen,
tienen que tener en claro que la cosa pública no les pertenece. Somos meros
administradores de la cosa pública, especialmente el Poder Ejecutivo. Y como
administradores, todas las decisiones que se tomen se tienen que evaluar con
tanta responsabilidad porque de ese tipo de decisiones que se toman afectan a
futuras decisiones y futuros gobernantes”, apuntó.
Sobre el acuerdo de YPF, Juárez consideró que "es un tema
caro para los sentimientos de los argentinos, porque no creo que haya un
argentino que no quiera tener una YPF argentina, por lo cual yo estoy de
acuerdo con que Argentina alcance la soberanía energética e hidrocarburíferas”.
Sin embargo, planteó una serie de interrogantes que la llevó
a tomar la firme decisión de emitir el voto negativo. "La pregunta es el
ratificar este convenio amigable como se lo ha denominado, garantiza la
soberanía energética”, se preguntó remarcando que el proyecto "ameritaba
sentarse a estudiar responsablemente”.
En este sentido, marcó que "estamos tomando decisiones que
la van a terminar pagando otros gobernantes”. Al mismo tiempo, continuó con más
preguntas sin respuestas. "¿Por qué el apuro? ¿Por qué le estamos reconociendo
tanta plata a una empresa cuando dijimos que la expropiábamos porque la habían
vaciado?¿Si está vaciada, qué es lo que estamos pagando?”.
Para argumentar su decisión de votar por la negativa, la
legisladora dijo que "he votado en contra porque creo que está bien la
estatización, pero creo que no tiene que ser a cualquier precio”.
"Me parece que es bueno que se estatice para que busquemos
la soberanía energética e hidrocarburífera para nuestro país, pero el problema
es cómo, no a cualquier precio. Y que estos temas que son tan emblemáticos y
que vamos a afectar a generaciones futuras, tenemos que ser responsables con
las medidas que tomamos”, destacó.
Su postura del por qué el kirchnerismo tenía ansias de hacer
ley la expropiación de YPF, apuntó a que "Argentina necesita volver a tener
algún margen de credibilidad en el mundo. Fue tan torpe la expropiación que si
ya veníamos mal evaluados por el mundo externo con esto fue peor”.
Por último, opinó sobre la maratónica sesión en el Congreso
Nacional. "Me parece un exceso este tipo de jornada, porque es innecesaria.
Está bueno cuando se debate y nos escuchamos, pero desde las 9 de la mañana de
ese día sabía que yo iba a votar en contra, pero también sabía que el
oficialismo tenía los números y que el proyecto iba a terminar siendo ley.
Después de quince horas pasó lo que yo había dicho que iba a pasar”, lanzó.
El acuerdo
La iniciativa oficialista contempla una compensación de 5000
millones de dólares en títulos públicos por la expropiación del 51 por ciento
del capital accionario que tenía Repsol en YPF y el compromiso de ambas partes
de dar de baja los reclamos judiciales iniciados por este litigio.
Ya aprobado por el directorio de Repsol, el convenio de
solución amigable y advenimiento de expropiación contempla la entrega de cuatro
tipos de bonos, con rentabilidad en dólares que va de 7 a 8,75% y que el Estado
empezará a pagar el año próximo, al filo del recambio de gobierno, y saldará
del todo dentro de 20 años.
La emisión más importante será de un bono nuevo (Bonar 2024)
por 3250 millones de dólares, a 10 años, con una tasa de 8,75%. A eso se
sumarán US$ 500 millones en Bonar X (vence en 2017, con una tasa de 7%) y US$
1250 millones en Discount 33 (20 años; a 8,26%).