El abogado radical Carlos Rosales Vera finalmente decidió
quedarse en el castillismo y no enrolarse en el guzmanismo, como había
anunciado.
El libro de pases funciona tiempo completo en el
radicalismo, que todo indica se encamina a una democratización en el mes de
junio; una novedad impensable y bienvenida claro para el sistema democrático
local.
Pero Rosales Vera, se creía, tenía todas sus elecciones de
vida resueltas, pero ahora, con esta novedad de última hora, se descubrió que
no.
Rosales Vera, ex fiscal de Estado de Oscar Castillo, echado
del mismo cargo por Eduardo Brizuela del Moral (solo se puede dar esos datos
políticos del abogado, no vamos a repetir aquí lo que se dice en voz baja y
malintencionadamente en los comités radicales sobre un incidentes con cadáveres
de antepasados que desaparecieron de sus tumbas para asegurarse una herencia),
compartió un asado el viernes último en la sede de la Fundación, bunker del
sector castillista. Con esa comilona selló su preferencia.