En declaraciones públicas, Páez aseguró que la reunión que
tuvieron es netamente institucional, como una manera de aunar esfuerzos para
sacar adelante a la ciudad que gobierna, cada cual desde su ámbito de trabajo.
Dijo que jamás podría hacer una alianza con él, ya que
además de lo partidario, los separa una gran brecha casi insalvable, que
significan sus respectivos posicionamientos en el tema minero, al cual, Páez se
supone que es opositor, aunque los hechos demuestren lo contrario y lo que de
alguna manera le costara el literal enfrentamiento con la gente de la Asamblea
El Algarrobo, más que nada, por la ambivalencia o ambigüedad de su discurso.
El intendente aseveró que todavía hay mucho tiempo para
gobernar de cara al 2015 y que está bueno tener una visión común de la realidad
que aflige al municipio y a la gente. De todos modos, las expresiones de Páez
carecen de toda credibilidad ya que por su lado y de modo extraoficial y casi
en susurro, los laderos de Perea aseguran que irán juntos en la próxima
elección, aprovechando la debilidad del gobierno.
Mientras tanto, es significativa y sintomática, la
permanente presencia de los concejales "pereístas" Álvarez y Némer en
el despacho del intendente, y de la incorporación de algún funcionario en el gabinete,
sin recordar las expresiones de Gloria Peña en el sentido de que "todas
las votaciones en el Concejo son de 5 a 2 a favor de los caprichos de Páez.
Definitivamente, nadie se creyó lo que dijo Páez en sus declaraciones
públicas. Lo dicho, habrá que ver si presenta un escrito en el Juzgado local,
asegurando que Perea es inocente de tantos cargos que se le imputan, y que
jamás se ha quedado con dinero de regalías, ni ha malversado ni ha beneficiado
a sus amigos, ni nada de eso.
Perea, por su parte, deberá decir que Páez es el mejor intendente
que ha tenido Andalgalá. Mejor que él, lejos. Entonces...se habrá sellado la alianza.