Con la satisfacción de haber "cumplido con todos los
requisitos previos que establece para esta instancia la carta orgánica
partidaria”, al analizar la realidad de la Unión Cívica Radical [UCR] se
lamenta por "la desmovilización a la que han llevado al partido”, y apunta como
una de las causales a que "hace ocho años que no hay internas”.
Frente a posibles atajos de quienes podrían intentar hasta
último momento eludir el pronunciamiento de los afiliados, dijo que "si los
cultores de pactos y mesas chicas consiguen evitar las internas, serán los
culpables de la ruptura y atomización del radicalismo”, y alertó que de no
llevarse a cabo la interna se correrá el riesgo de "cerrar más el partido, al
impedir que se diriman los proyectos políticos y debatan las ideas, lo que
provocará la deserción de muchos dirigentes radicales a otras fuerzas
políticas, poniendo en riesgo la unidad excluyente en vistas de recuperar el
poder de la provincia, para lo cual debe servir de aprendizaje la elección del
2013 donde muchos dirigentes del radicalismo participaron y trabajaron en otras
fuerzas políticas por responsabilidad de la actual conducción política”.
"Pero, además, echarán por tierra el proyecto del Frente
Cívico y Social y por ende dejarán a los catamarqueños sin la posibilidad de
contar con un proyecto político alternativo que solucione sus problemas”,
añadió.
Convencido que la interna partidaria es "la única
metodología que garantiza que no se vuelvan a repetir los errores asociados al
capricho, la soberbia, el autismo y la subestimación de la dirigencia,
afiliados y de la propia sociedad catamarqueña”, esgrime que lo particular y
principal de la interna es, justamente, "poder llegar a una oxigenación,
renovación, amplitud en el pensamiento, y que haya diálogo, debate y consenso”.
Preocupado por "las maniobras de los viejos y mañosos que
intimidan y engañan con el único propósito de conservar su poder, ejerciendo el
autoritarismo y la dedocracia”, consigna que "nuestra misión es liberar al
partido y a la dirigencia de esas ataduras, porque existe la necesidad de un
cambio y la única forma de arribar a ese cambio es la participación, y la
participación se resuelve con democracia, no con una lista única”.
En ese mismo sentido, califica las invocaciones a la unidad
como "un eufemismo” y no duda de que se trata de un discurso que "está
direccionado directamente a imponer una lista única y generar una percepción
infundada de riesgo y temor a la dirigencia, a la militancia y a la sociedad;
es un mensaje perverso dirigido para seguir imponiendo las mismas prácticas de
siempre”.
"Yo creo –acotó-, que nadie de los que hoy están en el
radicalismo, después incluso de haber atravesado el proceso del año pasado con
todo lo que ello implicó, hoy quieran hacerle daño al radicalismo, todo lo
contrario, quieren enriquecerlo y estoy convencido que ninguno de los sectores
que reclamamos internas van a querer estar afuera del partido. El RRaP no lo va
a hacer, no lo hemos hecho a pesar de estar en desacuerdo con varias decisiones
que se han tomado, principalmente con todo el proceso posterior a las
elecciones Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias, tampoco creo que los
principales líderes del Frente Amplio de Participación Radical, en este caso
Ricardo Guzmán, se vaya a ir por afuera del partido”.
Acechanzas y
muletillas
Marchioli, cree que los obstáculos que pueden impedir llegar
con expectativas al 2015 son "la soberbia y la subestimación a la dirigencia,
militantes y a la sociedad en su conjunto”, aduce que esa mirada surge porque
"vemos con profunda preocupación la falta de la comprensión de lo que espera y
pide la gente”, y hace notar que saber descifrar e interpretar los mensajes de
la sociedad "es una habilidad imprescindible para poder conducir, sin embargo
la cúpula radical ha reincidido en los mismos errores que desembocaron en la
pérdida del gobierno en el 2011”.
En esa misma sintonía, pone énfasis en que "la principal
acechanza para el 2015, si no tenemos interna partidaria, es que no vamos a
generar los ámbitos de participación que debe tener el radicalismo para
recuperar la mística, para su oxigenación y para que pueda seleccionar los
mejores hombres y mujeres que permita consolidar y ejecutar un proyecto
político realmente alternativo, serio y creíble, que entusiasme a los
catamarqueños, genere expectativas y despierte esperanzas”.
Afirma que "si pensamos seriamente en la recuperación del
gobierno, la muletilla del año pasado de que no había 2015 sin 2013, que la
conducción de facto no cumplió porque digitaron las candidaturas y reincidieron
en las cuestionadas re-reelecciones, debemos actualizarla y decir que no habrá
2015 sin 2014, pero esta vez la premisa deberá tener sustento con acciones y
gestos concretos, porque la mentira, la trampa, el engaño y el apriete de dos o
tres solo conseguirá que todo quede en un simple latiguillo”.
Asimismo, manifestó que después de las internas "tenemos que
juntarnos todos los radicales, mayorías y minorías, y convocar a los mejores
hombres, mujeres y jóvenes a que discutamos las políticas públicas que den
soluciones a los problemas de la gente, y ese compendio de políticas públicas
será la plataforma política que el radicalismo, inserto en el Frente Cívico y
Social, le va a ofrecer a la ciudadanía en el 2015”.
"Necesitamos un proyecto político para que todos tengamos
unidad de concepción y unidad de ejecución, lo que nos va a permitir lograr los
objetivos y el progreso que los catamarqueños queremos”, concluyó.