El pavo real y el faisán dorado

Todo el mundo se pregunta cómo va a resolverse el tema de la unidad en el PJ y la UCR. Hay que bajar la ansiedad porque nadie lo sabe todavía. Es entendible la ebullición, si descontamos el mundial de fútbol Brasil 2014 y las vacaciones 2015, quedan meses para las próximas elecciones.
martes, 8 de abril de 2014 09:14
martes, 8 de abril de 2014 09:14

Por intuición, sexto sentido o consciencia los actores reconocen que extremar la tensión interna no implica necesariamente que se arribará a una solución partidaria satisfactoria y que por el contrario, pueda derivar en un escenario poco prometedor en marzo del año que viene.

El error del FPV en la ultima contienda fue que nunca pudo nacionalizar ni provincializar la elección y quedó como una pelea personalizada entre el entonces presidente de la Diputados, Néstor "Chicho” Tomassi y el ex gobernador radical, Eduardo Brizuela del Moral.

Si la lógica existiera en política, como el FCyS, con Brizuela a la cabeza, ganó en octubre de 2013, se supone que el actual diputado nacional boinablanca será quien disputará la gobernación en busca de la "revancha” frente Lucía Corpacci,  la candidata natural del FPV-PJ ya lanzada por un sector del FPV-PJ.

Brizuela bajó los números

Sin embargo tras las tragedias naturales de El Rodeo y Siján, parte de los costos políticos los terminó pagando Brizuela porque incluso el partido dejó solo en determinados momentos al ex primer mandatario radical a quién les había garantizado la base para dar pelea algunos meses atrás.

De manera que las cosas cambiaron. El contexto nos está diciendo que tendremos otra elección. Las diferencias entre la triada Coracci-Mera- Jalil  será determinante para que la alianza gobernante conserve el poder frente a un candidato del Frente Cívico aún no definido. 

En este marco, lo mejor que le puede pasar al Justicialismo es que Brizuela encabece la propuesta electoral por la coyuntura personal y partidaria. El ex primer mandatario le dio mucho al FCyS pero la verdad es que la decisión de ser candidato depende de variables "extra partidarias”.

El  Peronismo confían que ordenando la tropa y haciendo coincidir los intereses, estando en el gobierno, Corpacci puede ir tranquila por su segundo mandato. En el ocaso de la tarde del dirigente renovador, el PJ al menos le conoce piso y techo.

La interna una guillotina

Simultáneamente, el radicalismo puja desde sus entrañas por purgar la dirigencia. El problema de la UCR es que ese proceso se puede llevar puesto al único político con proyección que puede crecer y darle alguna esperanza a futuro al FCyS, el ex intendente de la capital, Ricardo Guzmán.

Esto el FPV-PJ lo sabe y por eso sigue con atención el desenlace de la interna de su adversario. La disputa va más allá de una contienda por la conducción partidaria en la UCR al punto de  alterar la tranquilidad de la alianza gobernante. ¿Cuánto puede crecer Guzmán hasta marzo de 2015?

Como al otro dirigente de peso, Oscar Castillo, no le dan los números para volver competir por la gobernación, la única figura intermedia, con una importante base de aceptación en el principal distrito de Catamarca, emerge con fuerza pero con una duda: ¿su tiempo es éste o el que viene?.

A prima facie, la presión interna es una guillotina que demanda que una cabeza tiene que rodar inexorablemente. La naturaleza es sabia y rige también en la política. Para que algo surja, algo tiene que morir o quedar en el camino.  Es la lucha por la supervivencia partidaria.

El mérito ajeno no rebaja el propio

Guzmán no dio un portazo para dejar la línea Celeste. Pero, otros seguidores menos sutiles directamente plantaron a Castillo. Hay una creencia en la calle de que Oscar es el responsable de que las cosas se hayan descontrolado y precipitado en el radicalismo local.

Me recuerda a la fabula del pavo real y el faisán dorado. El pavo envidioso con su cola desplegada estaba rodeado de un espeso círculo de admiradores pero a uno de ellos se le ocurrió decir que el faisán dorado también era lindo, lo que entristeció mucho al pavo real que no supo distinguir que el mérito ajeno no rebaja el propio.  

Castillo, el gran estratega y orador, quien siempre subestimó a Brizuela del Moral, no supo contener a dirigentes importantes de su sector, los ninguneó y  se produjo el desprendimiento que hoy no ve otra forma de dirimir el dilema que dando la pelea "a matar o morir” en la interna.

Acá es donde aparece Augusto "Mocho” Acuña y Humberto Valdez. El funcionario del ENRE fue el ideólogo de la estrategia a seguir en tanto el intendente de FME el encargado de convencer al amigo de que se anime a la aventura de romper con las ataduras y abandonar al "jefe”. 

Las dudas existenciales de Ricardo

No es tan fácil como parece. La gente tiene que verlo a Guzmán dar la pelea y, además, de imponerse a Oscar Castillo y Brizuela del Moral. Si el afiliado no le ve decisión y lo percibe todavía con "dudas existenciales” y visos de añoranza al castillismo, no lo va a votar.

La política también es "carisma”, algo que a Brizuela le sobra y que Guzmán carece por naturaleza debido a que sus  virtudes son "técnicas”.  Se le añade "honestidad”, puesto que tras dejar la intendencia de la Capital en 2011, logró de alguna manera mantenerse lejos de las denuncias.

Así es que, mientras el FPV se ocupa de desgastar a Brizuela y de hecho lo hace, aprovechando que el FCyS no supo como preservarlo de los ataques, observando que Oscar no tiene chances de volver a ser gobernador, Guzmán genera expectativa que preocupan en serio al oficialismo.

Al resto de los radicales les falta maduración para llegar a ser cabeza de sistema. Está en su momento Guzmán de aceptar y correr los riesgos. Si en esta instancia de la UCR, Ricardo se saca una foto de "unidad” con Brizuela y Castillo, ¿gana o pierde?

Guzmán-Brizuela (h)

He aquí el dilema de los radicales que al Peronismo le llevó 20 años remediar mientras resistía - por la fidelidad de las bases- al juego divisionista que le proponía el FCyS a sus dirigentes. Atento a este sufrimiento es que los sectores del PJ tensaran pero no están dispuestos a perder el poder.

Por ello, para no repetir la historia, el FCyS trabaja en una nueva ingeniería política electoral que además pueda sortear y contener la interna radical,  determinante si no se calculan las consecuencias y alcance de la misma. Las desinteligencias también cuentan.

Entre las variables que se baraja en caso de que Brizuela, que hasta aquí tienen los votos, no compita por la gobernación por una cuestión "personal”, la propuesta la encabezaría Guzmán. ¿El acuerdo?  El candidato a intendente de la Capital sería su hijo: "Eduardito” Brizuela del Moral.  

Por Juan Carlos Andrada

 

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