La Gobernadora Lucía Corpacci presidió hoy los actos
centrales en homenaje a Fray Mamerto Esquiú, en el 188° aniversario del
natalicio del prócer catamarqueño.
La ceremonia principal se realizó en Piedra Blanca, Fray
Mamerto Esquiú, tierra natal del Orador de la Constitución, con la
participación del vicegobernador Dalmacio Mera, los ministros Rubén Dusso,
Ricardo Aredes y José Ariza, entre otras autoridades de los poderes Ejecutivo y
Legislativo.
El intendente Humberto Valdez recibió a la jefa de Estado, quien
fue declarada huésped de honor durante su estadía en el departamento.
El frío y la lluvia acompañaron desde el inicio de la
jornada, lo que llevó a las autoridades municipales a suspender el tradicional
desfile. De esta manera, el acto se concentró en el oficio religioso,
concelebrado por los padres Oscar Tapia y Julio Murúa.
En su homilía, Tapia agradeció las presentaciones realizadas
ante el Papa Francisco para pedir por la beatificación de Esquiú, y expresó su
optimismo en que finalmente se concretará este viejo anhelo.
Al referirise a la causa por la beatificación de Esquiú, que
lleva ya más de 90 años, Tapia consideró que hay motivos para tener esperanzas,
principalmente "porque tenemos un Papa argentino, que lo conoce, y pese a ser
jesuita adoptó el nombre de Francisco”.
Una vez concluida la misa, en un gesto inusual, los
sacerdotes invitaron a la mandataria a dirigirse a los presentes para comentar
su experiencia en Roma.
Lucía recordó que la entrevista con Francisco fue gestionada
por los vicegobernadores que integran el Parlamento del NOA, y una vez que
estuvo acordada fue Mera quien la invitó a sumarse a la delegación, en una
iniciativa que consideró de "enorme generosidad”
Detalló entonces la tarea que desarrolla el Obispo de Roma
los miércoles, día de audiencias, que fue precisamente el marco en el cual los
recibió el último 23 de abril. Allí le entregaron al Pontífice muchísimas
cartas de comprovincianos, y las 25.000 firmas reunidas para pedir por la
beatificación.
La mandataria dijo que el encuentro "fue muy emocionante” y
tal como lo había comentado en su momento destacó que "Francisco transmite
muchísima paz”.
"Debe tener un don especial, porque transmite paz, transmite alegría y compromiso. Fue muy
emocionante porque yo nunca pensé que iba a estar frente a un Papa, y menos
frente a un Papa argentino”, sostuvo.
Lucía reveló que cuando Dalmacio Mera le regaló a Francisco
un libro de Esquiú, el Papa le contestó "es viejo”, pero no en referencia al
regalo sino a la edición, porque conocía el escrito, lo que demuestra "que
conoce perfectamente la vida y la obra de Esquiú”.
Por estas razones, al igual que el padre Tapia, la
Gobernadora dijo que "se está recorriendo un camino” hacia la beatificación del
fraile, pero se mostró optimista en que esta aspiración de la feligresía se
hará realidad.
Luego, representantes de la Comisión Pro Beatificación de
Esquiú agradeció a Mera por llevar el pedido a Roma, y el vicegobernador
reiteró que hacerlo "no reviste ningún mérito, sino que fue un halago
inmerecido”.
Finalizada la ceremonia, las autoridades se trasladaron a la
plaza central, donde depositaron ofrendas florales al pie del monumento que
recuerda a Esquiú.