Es que el intendente Elpidio Guaraz fue sindicado por el
concejal Mario Páez como el responsable de motorizar piquetes en la ruta 64 y
afectar al hospital, por lo cual se dirigió a la Justicia para denunciarlo por "atentar
contra la salud pública al impedir el funcionamiento del hospital de Bañado de
Ovanta con una protesta orquestada que superó todos los límites”.
En este sentido, el edil –cansado de las maniobras del jefe
comunal- ya tiene pensado pedir la intervención del municipio. "Estamos
trabajando para formalizar ante las autoridades provinciales el pedido de
intervención al municipio”, apuntó a argumentar que Guaraz "está jugando con la
salud de la población y esta situación ya es inadmisible”.
"Guaraz ha perdido la cordura por completo. Pagó para
trasladar gente desde Santiago del Estero y armar una protesta sin sentido”, denunció.
También, la hermana del intendente, Ester Guaraz, fue
denunciada por "apretar” a los empleados para que asistan a los piquetes.