Postura del PI ante la movilización de Moyano y Barrionuevo

A través de un comunicado, la Mesa provincial del Partido Intransigente Catamarca, hizo conocer su opinión sobre la movilización convocada por las centrales sindicales de Hugo Moyano y Luis Barrionuevo.
jueves, 15 de mayo de 2014 08:03
jueves, 15 de mayo de 2014 08:03

Todo por el mismo precio

Está en marcha el plan de desgaste al gobierno nacional. Dos de sus principales ideólogos, el camionero Hugo Moyano y el gastronómico Luis Barrionuevo midieron que no les alcanzaba para repetir otra jornada de paro general tan próxima a la última huelga. Así es que, asado de por medio, resolvieron entonces copar la Plaza de Mayo y presentar la movida como parte del plan de lucha aprobado contra el Gobierno.

Quedarán para otra oportunidad entonces los paros de 36 y 48 horas que predice Hugo Moyano hijo como una única respuesta posible al mutismo del gobierno frente a "las necesidades de los trabajadores”.

Aspiraron a "un acto distinto, original, que se salga del molde acartonado”, que se salga de las clásicas demostraciones de fuerza de camioneros y de otros gremios con poder de movilización, con la expectativa puesta en sumar a muchos ciudadanos "de a pie”, por lo general poco afectos a las concentraciones sindicales.

En el convencimiento de que la escenografía jugaría un papel clave, estudiaron variantes: que no haya oradores y darle la palabra a niños "hijos de trabajadores” para que expresen "sus necesidades”.

A sabiendas que una mayoría de encuestados no supo precisar las razones del reciente paro, las consignas de esta nueva movida elaboraron un particular ensayo para vincular inseguridad e inflación. Con estas consignas pretenden aglutinar a los sectores de clase media de la ciudad y "blanquear” las bravuconadas que les merman puntos en la carrera por desestabilizar al gobierno.

Todo por el mismo precio, las dos centrales volvieron a ¿compartir? en la calle una jornada de protesta con la militancia de los sectores más radicalizados de la izquierda local, que en cada protesta de la ortodoxia sindical ven la oportunidad de llevar agua para sus molinos.

Mientras tanto, los trabajadores "de a tren” sufren las consecuencias del delirio saboteador. Como ya nadie les cree lo de los accidentes en los trenes, atemorizan y siembran terror. Todo sea por "poner palos y piedras en las ruedas" para evitar, entorpecer, interrumpir y postergar las inversiones ferroviarias que esta realizando el gobierno nacional.

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