El texto dice lo siguiente:
Resulta una obligación dirigirme al pueblo de la provincia,
en mi carácter de ministro de Servicios Públicos, para desmentir
categóricamente las afirmaciones falsas en relación a la imputación de
supuestos delitos, desde luego inexistentes, que solo se instalan como diatriba
del legislador, con la finalidad de
lograr publicidad y notoriedad, no alcanzada por su reducida actividad
parlamentaria, al menos no publicitada, con la intensidad que le imprimió a la
presentación judicial.
El pueblo de la provincia, conoce de mi honestidad y
probidad, en lo personal, como profesional y también en el desempeño en
los cargos públicos que he desempeñado,
como de la notoria moral intachable que signo mi conducta como ciudadano.
Mientras algunos no pueden exhibir, o al menos cargan con la
sospecha, de haber participado durante muchos años en la gestión de gobierno,
dilapidando fondos públicos, otros enriqueciéndose.
En la convicción de que la JUSTICIA, acometerá hasta
condenarlos. Aviesa como temeraria y maliciosa, resulta la endilgación del legislador
de adelantarse a reprochar esos supuestos delitos, por lo cual deberá concurrir
a los Estrados Judiciales para responder por la
ignominia e infamia que imprime a
su conducta.
El caso que expone Millán, refiere a la obra, CON POCA ORIGINALIDAD, COMO AUTOR, ya que las notas periodísticas refieren a la investigación que del caso, se ventila en la CORTE DE JUSTICIA LOCAL, cuya acción fue instalada por un tercero.
Sin perjuicio de lo antes expuesto,
debo expresar, que la actuación del suscripto en la mencionada obra, lo
fue como profesional, sin poder de decisiones, ,inclusive en la esfera publica,
no obstante lo cual resulta pertinente exponer ante el pueblo de
Catamarca, que son inexactas y no son
ciertas, las afirmaciones del legislador, al sostener que con la contratación y
ejecución de la obra, el suscripto este incurso en algún ilícito penal al que
hace referencia, más ello se direcciona mendazmente, ya que solo el Poder Judicial deberá pronunciarse al
respecto, con lo cual, por aquel
adelanto de acusación infundada, maliciosa y temeraria, reitero deberá
responder ante la JUSTICIA, ámbito al que me someto y me pongo a disposición,
por la obligación que me impone, mi condición de hombre honesto, de ciudadano,
como profesional y por el cargo que ostento, en el marco de la Constitución y
las leyes.