Lo que la gente no termina de explicarse es, justamente, la
profusa difusión de la noticia de que el intendente de Andalgalá, será
candidato nada menos que a primer convencional nacional titular de la UCR en
primer término, cargo que históricamente fuera disputado por los capitotes como
Oscar Castillo o Brizuela del Moral, ya que tiene voz y voto en la convención
nacional de la UCR nacional en representación de los radicales catamarqueños.
La noticia sorprendió, no sólo por lo sospechosos, sino por
el contexto político-partidario en el que se encuentra Páez que pasó de ser
intendente por el MST, a primer convencional nacional, en pleno proceso de
expulsión por parte del Tribunal de Disciplina del Partido, entidad que aún no
se ha expedido con respecto a la presentación efectuada por dos convencionales
provinciales de Andalgalá por inconducta partidaria, sobre lo cual la Carta
Orgánica es demasiado clara.
Tal situación conlleva a pensar, irremediablemente, que el intendente
habría puesto mucha plata para la campaña, presionado seguramente por el
inefable Brizuela del Moral, aprovechando que el municipio de Andalgalá es el
único bastión radical que tiene plata.
Lo grave de este tema es que se habla de una suma cercana al
millón de pesos, que no es dinero del radicalismo ni de Páez, sino del pueblo
de Andalgalá, que ya está sintiendo que su patrimonio está siendo dilapidado desvergonzadamente, aunque el
asunto del dinero, aún se encuentra en el espacio de la lógica y la sospecha.