Según informó la Junta Electoral, que preside la castillista
Sara Ludueña de Cadó, una cantidad no resuelta de las impugnaciones presentadas
a los candidatos de las distintas listas obligó a prorrogar el trámite de
oficialización de las candidaturas de las alianzas que participarán en las
elecciones internas de elección de autoridades partidarias.
No se sabe con precisión cuántas impugnaciones faltan de
resolver, por lo que desde la oposición, que pretende la democratización de la
vida partidaria, desconfían de la demora en la resolución de las mismas con el
objetivo último de lograr que todo el proceso se trabe.
Pesa sobre los sectores que dominan el partido radical y la
junta electoral, el castillismo y el brizuelismo, los antecedentes
antidemocráticos del pasado. Ser partes del último golpe militar que sufrió el
país, la proscripción del Luis Barrionuevo en 2003 y 20 años de elección de
candidatos a dedo, es decir, sin elecciones internas, son pruebas más que
suficientes para cualquiera para comprender su particular concepción de la
democracia.
Según señaló ayer la presidenta de la junta designada por
Oscar Castillo, Sara Ludueña de Cadó, "tuvimos que informarles a las alianzas
que necesitaríamos un plazo extra para poder emitir la resolución, porque no
pudimos llegar a cumplir con los tiempos estipulados”.
El cronograma electoral preveía que la oficialización de las
listas y alianzas tenía límite hasta el día 20 de mayo, por lo que de inmediato
se instaló la duda en calle Chacabuco: ¿se suspenden las elecciones en el
radicalismo?