La presentación está patrocinada por el doctor Pablo Córdoba Molas, quien defiende a dos hermanas de apellido Quinteros (hoy tienen 20 años) quienes denunciaron el supuesto delito desde que eran menores de edad.
Todo se remonta al año 2003, cuando Santillán era directora del Hospital de Icaño, y Doro ministro.
De acuerdo a la denuncia, las hermanas habrían sido llevadas al hospital que dirigía Santillán, pues tenían bajo peso, cuando tenían alrededor de 4 años.
Aparentemente las nenas vivieron en el hospital desde los 4 hasta los 9 años. Allí, habrían vivido situaciones impropias para pequeñas de esa
edad. Al cumplir los 9 años, el matrimonio Doro las habría entregado a una familia. (Hasta aquí la parte de la denuncia que involucra a Santillán como directora
del Hospital del pueblo, y a Doro, porque era el ministro del que
dependía).
Esta última familia las obligó a trabajar en varias actividades y las habría mantenido en condiciones insalubres, casi propias del trabajo esclavo.
Así estuvieron hasta cumplir 16 años, cuando fueron recibidas por otra familia, que actualmente las contiene.
Todo este trajinar forma parte de la denuncia, que en principio sería por el delito de trata de personas.