Cero iniciativa política

No parece existir en el gobierno provincial el más mínimo interés en conservar la iniciativa política.
viernes, 13 de junio de 2014 08:32
viernes, 13 de junio de 2014 08:32

Hay cientos de ejemplos, pero es en materia legislativa donde se advierte más fácilmente que esa iniciativa no se administra desde los despachos del corpaccismo.

No están solo los ejemplos de la pérdida del control administrativo de la legislatura, sino lo que es más grave aún, la pérdida del control político.

Lo que paso ayer, la alianza entre senadores merista con el Frente Cívico para trabar un proyecto de ley, es otro botón de muestra de la inoperancia política del gobierno corpaccista que le tiembla el pulso a la hora de ejercer el poder.

No parece haberse enterado el corpaccismo que ningún gobernante que se proponga conservar la iniciativa, menos si de verdad quiere buscar una reelección, puede tolerar asociados poderosos; no solo no lo sabe ahora, sino que parece que no lo supo nunca, sino no hubiera integrado las listas de candidatos a diputados y senadores con una mayoría de personajes que no le responden, sino que le respondían a sectores opositores internos.

Así es como cualquier gobernante mina su futuro político. Eso es lo que sufre hoy el corpaccismo, que aunque tiene una bien aceptable gestión de gobierno, no termina de demostrar cuán inservible se puede ser a la hora de administrar poder.

Pero lo hecho, hecho está. Ahorra, de cara al futuro, el corpaccimo no puede ceder a las presiones de esos sectores opositores internos, que son poderosos legislativamente y que seguramente irán por más.

El corpaccismo debe saber que esos sectores opositores internos le temen a las internas o a las PASO, son si expertos en roscas y burocracias partidarias; son capaces de conseguir diputaciones para sus hermanos, choferes, amigos y hasta para ilustres desconocidos, que nacen a la vida  política siendo diputados o senadores; eso es lo que lograron con el consentimiento incauto del propio corpaccismo bobo que ahora paga el error.

Debe saber ese corpaccismo que estos sectores opositores internos son cada vez más impotentes a la hora de conseguir el voto de la clase media catamarqueña, que determina con sus veleidades fluctuantes hacia dónde va el poder, pero que no perdona que no se sepa ejercer el poder.