La semana pasada, el ex gobernador Eduardo Brizuela del
Moral hizo circular la información de encuentros mantenidos, en calidad de
presidente de bloque del Frente Cívico y Social- con el ministro de Economía,
Axel Kicillof, el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, y el secretario de Legal
y Técnica, Carlos Zannini.
La reunión, se dijo, fue para que los funcionarios
nacionales informaran los pormenores del rechazo de la Justicia norteamericana
a las pretensiones del Gobierno argentino en su pleito con los fondos buitres.
En Catamarca, sorprendió la noticia, no solo por la
influencia de Brizuela del Moral, sino que también por su premura a tratar un
tema tan urgente como importante para el país.
Pero con el paso de los días, la noticia comenzó a
despintarse. Primero se supo que el encuentro no había sido programado solo con
Brizuela del Moral, como se insinuó aquí, sino que el encuentro debía
realizarse con muchos legisladores opositores, lote en el que se incluía a
Brizuela del Moral.
Pero después se supo que la presencia de funcionarios en el
Congreso para informar sobre los pasos a seguir con el tema de los fondos
buitre, ciertamente nunca se realizó.
Es que primero se anunció que el ministro Axel Kicillof
concurriría el martes pasado, a las 18, al Parlamento, nada menos que para
reunirse con las autoridades del bloque radical, en el segundo piso del Senado.
Pero resulta que a la misma hora estaba anunciada la conferencia de prensa de
ese ministro en el Palacio de Hacienda.
Ante la duda, se realizó la consulta correspondiente al
Ministerio, desde donde aclararon que, tal cual lo previsto, ese día, a esa
hora, Kicillof, en efecto, estaría brindando la esperada conferencia de prensa
y que los radicales se reunirían ese día, a esa hora, en el segundo piso del
Senado para escuchar a Kicillof... pero por televisión.
De ahí surge la duda: ¿Cuándo se habrá reunido Brizuela del
Moral con Kicillof, Capitanich y Zannini?; no es que nadie dude de su
importancia en el espectro político nacional.
Pero resulta raro que no apareciera una foto del encuentro.
¿O no?