Crecen las sospechas en el municipio de Páez

Andalgalá © A raíz de algunas publicaciones aparecidas en los últimos días, más la aguda observación de la gente común, han crecido las sospechas de corrupción en la Municipalidad de Andalgalá.
jueves, 26 de junio de 2014 07:58
jueves, 26 de junio de 2014 07:58

Es con respecto al uso que se estaría dando al Fondo de Regalías Mineras, considerando la ostentación que se hace de situaciones suntuarias, y como la gente común no "come vidrio”, se da cuenta de que los montos de la coparticipación provincial alcanzan únicamente para el pago de sueldos, como ocurre en casi todos los municipios.

Un tema que ha salido a la luz y tomó estado público en términos de sospecha, es el  evidente tráfico de grandes sumas distribuidas entre "solamente” algunos funcionarios y algunos concejales, mientras algunos empresarios se manifiestan como dueños de la plata.

La enorme cantidad de contratados y becados, transformados en "cautivos” del sistema no pueden ser pagados con los fondos de la coparticipación, simplemente porque esa plata no alcanzaría. Entonces, ¿de dónde sale el dinero para esos salarios? Naturalmente de la regalías provenientes de la minería, actividad que Páez y compañía denotan públicamente.

La gente simple y común, la que no conoce de intríngulis políticos está absolutamente desconcertada porque  se da cuenta de que los involucrados en la maniobra delictiva son varios que hoy ostentan un importante crecimiento patrimonial a pesar de percibir magros salarios en el Municipio.

Considera esta gente, su desilusión ante un personaje que prometía honestidad y transparencia y que se ha convertido en el arquetipo de la corrupción institucionalizada, mencionando lo poco o nada que ha quedado de aquel muchacho deportista y docente en el que confió una pequeña pero legal mayoría del pueblo de Andalgalá.

Para colmo de males, sale por los medios locales y realiza declaraciones públicas, anunciando que el Tribunal de Cuentas, luego de las auditorías, no ha  encontrado irregularidad alguna, sin pensar que el pueblo en su conjunto considera al organismo provincial, como el principal cómplice de los hechos, por lo que las personas además, se sienten burladas por propios y ajenos.

Así se ve, así se escucha y así se describe.