El 25% de participación habla de que ni los postulantes del oficialismo ni de la alianza nueva, lograron seducir a los boinablancas.
Hubo más movimiento de dirigentes y candidatos previo a la elección, que afiliados dirigiéndose a las escuelas a emitir su voto. La apatía se hizo notar y dejó un mensaje fuerte puertas adentro; que deberá ser analizado con minucioso detalle por parte de los máximos dirigentes del radicalismo catamarqueño.
Ese nivel de votación, a poco tiempo de unas eventuales PASO (podrían ser en diciembre) y de las generales del año que viene (serian en marzo) prende una luz de alarma que evidencia el cuidado a tener a la hora de elegir los nombres, de hombres y mujeres, que conformarán el próximo menú electoral.
Sea cual fuere el análisis y la argumentación esgrimida desde los dos sectores participantes, para justificar la apatía del electorado radical, lo cierto es que un 25% de participación es muy poco.