El merismo y la renovación peronista, que ayer se mostraron
insinuantes en un acto de conmemoración por el 40 aniversario del fallecimiento
del líder justicialista, Juan Domingo Perón, y no se sabe todavía si el
barrionuevismo se sumará a ellos o al castillismo, justifican sus
distanciamientos en los errores del gobierno provincial, que ciertamente está
lejos de ser una gestión virtuosa.
No se los escucha decir, por ejemplo, que esta gestión
kirchnerista, a pesar de todos sus errores, en apenas tres años, ha hecho más
por la provincia y su gente, muchísimo más, que todas las gestiones del Frente Cívico
juntas.
No solo eso, prefieren hasta fotografiarse con los
principales responsables políticos de las dos décadas perdidas, Oscar Castillo
y Eduardo Brizuela del Moral, con la fe ciega de que ese gesto de diálogo
institucional les garantiza dormir como angelitos y hasta les permite tener
dulces sueños políticos.
Pero estas Casandras de hoy son los beatos de ayer. Es sabido
que son instigadores de fórmulas políticas impuestas desde otros centros de
poder, o lo que es lo mismo, campeones olímpicos de ignorar o desconocer el
veredicto de la militancia a la que dicen representar, la peronista.
Ahora se apuran a negar vinculación con una gestión de
gobierno que es propia, y que tienen la obligación moral de hacerse cargo de
tres años de desgaste; es como que suenan las doce campanadas, la carroza
comienza a convertirse en calabaza, y de pronto pretenden sacudirse cualquier
responsabilidad.
Eso o lo otro, que la dramatización por errores de la
gestión es una oportunidad ideal para posicionarse de cara al futuro, el
inmediato, el 2015; pero eso sí, sin tener que legitimar internamente sus
ansias con el voto de los afiliados, como siempre bah!
La dramatización de los errores de la gestión, ¿servirá para
justificar la negación de la democracia interna en el peronismo? Un frente de
gobierno con problemas de legitimidad política, ¿realmente puede permitirse una
nueva negación de la democracia como hizo antes, cuando se constituyó?