A la luz de los resultados de la interna radical pasada, los
radicales guzmanistas aseguran que el resultado obtenido en esta jurisdicción
de Andalgalá, carece de legitimidad ya que la gran mayoría de los votantes
fueron coaccionados, sobornados y obligados a votar, desvirtuando el espíritu
de la libertad de expresión y del sistema democrático.
Comentaron que a la llegada de los dirigentes capitalinos, se
convocará a un plenario radical, para achicar diferencias metodológicas, aunque
continúan en franca oposición a Alejandro Páez, al que consideran un verdadero
"coquetero” con todos los que le permitan perpetuarse en el poder, ofendiendo
el verdadero espíritu radical, partido al que dice pertenecer pero que no se
cansa de bastardear.