En el caso del Foro Estado Inteligente, entre otras
cuestiones, se enfatizó en que no se
considera al ciudadano como el actor relevante para proponer solucionas y medir
resultados, y tampoco existe el control social en los organismos públicos.
Bajo la premisa "Hacia un ESTADO INTELIGENTE para el buen
gobierno y la calidad institucional”, el Foro que abordó esta temática, bajo la
coordinación del Lic. en Ciencia Política Emanuel Soberón, trabajó en tres ejes
que tienen que ver con una Gestión Pública Eficiente, Participativa y Transparente;
"El pasaje de un Estado lento y apelmazado a uno
inteligente, supone la adaptación a cambios. Cambio que debemos Comprender y
aceptar como único camino para lograr que una estructura estatal, sea flexible, maleable, y con mayor capacidad de
respuestas ante las demandas sociales”,
indicó Soberón al presentar el diagnóstico.
Asimismo, destacó que "El Estado Inteligente va mas allá de
los enfoques tradicionales que dominaron la escena y los discursos públicos de
otras épocas, como la reforma del estado y modernización. Dichos enfoques
reduccionistas, además de constreñir la capacidad de SINERGIA para potenciar los recursos y el
capital social de una comunidad, establecen criterios piramidales para
modernizar. Al margen de ello, precisamos que el Estado se construya a partir
de un Enfoque relacional, tendiente a la
integración y coordinación de políticas públicas efectivas, es decir que el
Estado como articulador del Todo Social, trabaje simplemente en RED”.
En el primer eje de trabajo el Foro coincidió en la
existencia de una burocracia inercial resistente al cambio; que no contamos con
la aplicación de nuevos modelos de Gestión Pública y que
Para el Foro además, existe una distribución discrecional de
recursos económicos para el desarrollo de comunidades locales y una inversión
pública, dirigida hacia emprendimientos que no generaron un efecto
multiplicador en la economía.
De igual forma el personal civil estable de la
administración pública y de los
municipios no cuentan con formación y capacitación adecuada a los nuevos
tiempos y existe una incorrecta Formulación de Políticas Públicas. La decisión,
no forma parte de un proceso de planificación por lo que lo que impulsa el
proceso de toma de decisiones es la improvisación ante demandas sociales
cotidianas lo que provoca una sobrecarga del Estado.
En cuanto al segundo eje referido a la optimización de los
Organismos Públicos Orientados al Ciudadano el foro concluyó en la existencia
de una superposición entre los roles esenciales y de competencias entre áreas
sustantivas del Estado; los Recursos Humanos, presentan distorsiones para su
buen desempeño y como se sabe, el empleo público sigue siendo la principal alternativa ocupacional de los catamarqueños.
En el tercer eje planteado que se basó en el mejoramiento de
los Mecanismos de Control Estatal, también se coincidió en mecanismos de
control tradicionales donde precisamente el control de legalidad y los
procedimientos son más importantes que los resultados y que la responsabilidad
del Estado en cuanto a rendición de
cuentas solo se verifica en forma posterior a los hechos.