Las personas mayores, las que siguen de cerca y con mucha
atención los movimientos de la naturaleza aseguran que lo que está ocurriendo
no es el fin del mundo ya que cada año esos mismos pastizales de incendian y
reverdecen con la llegada de las primeras lluvias estivales.
Para Páez, la situación es incontrolable y apocalíptica, y
poco falta para que haya lluvia de meteoritos, considerando su febril
imaginación, cuyo único objetivo es denostar al gobierno de Lucía Corpacci, a
quien odia, según lo expresado por él mismo, y por la voz de sus sicarios.
Pareciera ser que en el fragor de las llamas, lo único que
interesa es denunciar ante la atónita comunidad de Andalgalá, que el gobierno provincial
no ayudó a los andalgalenses, que los dejó librados a su suerte y tantos
absurdos más.
Sería bueno que el funcionario recapacite e instruya a sus
esbirros, a que difundan un mensaje de calma y tranquilidad, en el
entendimiento de que los Bomberos Voluntarios de Andalgalá, agentes enviados
por el gobierno provincial, la acción de la naturaleza y muchos voluntarios que
nada tienen que ver con la Municipalidad, están trabajando para que el fuego se
extinga y todo vuelva a la normalidad.