Cuentan con algunas ayuditas invalorables, como la mano
traviesa del vitalicio Oscar y la cara de cemento del ex gobernador Brizuela,
que sigue hablando de su gobierno con total desvergüenza y tratándonos como si
fuéramos bobos, refiriéndose a los desastres que nos dejó (en ineficiencia,
abandono y corrupción) como si fueran logros luminosos.
Pero queridos comprovincianos, seamos sensatos, ejercitemos
la memoria: Lo que realmente nos dejó el "gordito vago experto en toros” fue
una provincia devastada, con servicios esenciales (agua y luz) colapsados, con
hospitales públicos desquiciados y desmantelados, con escuelas destruidas, con
mucha obra pública paralizada o abandonada, con una sobrecarga de empleados
(nombró casi diez mil cuando estaba yéndose), en un acto de deliberada mala fe,
con una justicia adicta y morosa, por mencionar sólo algunos desastres. Y todo
esto habiendo administrado el mejor momento financiero de la provincia, con
ingresos por coparticipación históricamente insuperables.
A despecho de esta situación crítica heredada y de la
actitud destructiva y anticatamarqueña que estos políticos y sus adeptos siguen
fogoneando y protagonizando a diario, nuestra Gobernadora Lucía, con
infatigable empeño, recorre sin desmayo los extensos caminos provinciales
llevando soluciones, agua y luz a los
pueblos más distantes, (más de 180 obras hídricas que resuelven el problema a
un barrio, un pueblo, una fábrica o un emprendimiento. Inaugura obras,
construye más viviendas, hace cloacas, apoya a productores, abre escuelas,
compra equipamiento, en suma, devuelve derechos y dignidad a miles de
comprovincianos. A ver: nuevas dependencias en
Claramente, dos bandos: uno que hace, otro que intenta
destruir. Ah, eso sí! convirtiendo a
Desde el P.I. repudiamos enérgicamente estas actitudes,
ratificamos nuestro apoyo a la gestión de
(Por Julio
Herrera- Pte. Partido Intransigente)