"Nuestra preocupación no es tan sólo crear un ambiente
favorable para que los más capaces o los mejor preparados labren su
prosperidad, sino procurar el bienestar de todos”, afirmó Perón el 3 de
septiembre de 1948, al anunciar al país la reforma de
La sensibilidad social y el nacionalismo económico del
gobierno peronista de entonces, fue traducido certeramente por el
constitucionalista Arturo E. Sampay en los artículos 37 al 40 de los capítulos
III y IV. Se incorporaron a
Como lógico correlato, esa justicia social que beneficiaba a
las mayorías populares, se asentaba en un nacionalismo económico verdaderamente
progresista. El revolucionario artículo 40, que Arturo Sampay redactó en
colaboración con Juan Sábato, Jorge del Río y Raúl Scalabrini Ortiz, entre
otros, plasmó el indispensable intervencionismo del Estado, que efectivizaba el
control del comercio exterior y del sistema financiero. Tan revolucionaria era
aquella pretensión, que hoy hubiera resultado de imprescindible aplicación para
superar a incomprensible como deleznable extorsión de los "fondos buitre”.
Igualmente aquella Constitución Peronista señalaba que "los
minerales, las caídas de agua, los yacimientos de petróleo, de carbón y de gas,
como así las demás fuentes naturales de energía…, son propiedad imprescriptible
e inalienable de
Para el Capítulo VIII del "Régimen administrativo y
rentístico”, que en el Art. 176 de la
vigente Constitución de Catamarca prevé un "Banco Oficial de Fomento”, bien
cabría orientar parte de la renta minera a favorecer la creación y desarrollo
de otras actividades productivas que bien podrían ser financiadas desde el
aludido ente financiero, con un destino más provechoso que las –no pocas veces-
cuestionadas inversiones de algunos municipios.
Desde aquellas concepciones, los trabajadores catamarqueños
enarbolamos permanentemente las banderas reformistas para profundizar el eje de
organización que proponía
Con la misma convicción, hoy adherimos a la propuesta
formulada por la gobernadora de
Ratificando además, de manera indubitables el Derechos del
Trabajador, el Derecho a trabajar, el
Derecho a una retribución justa, el Derecho a la capacitación, el Derecho a
condiciones dignas de trabajo, el Derecho a la preservación de la salud, el
Derecho al bienestar, el Derecho a la seguridad social, el Derecho a la
protección de su familia, el Derecho al mejoramiento económico y el Derecho a
la defensa y resguardo de los intereses laborales.
En ese marco, propiciamos también la importancia de elevar
el rango de la administración, control y regulación del sistema laboral de la
provincia a un Ministerio de Trabajo, dotado de los mecanismos elementales como
de los recursos humanos indispensables para llevar a cabo una tarea de
fiscalización responsable y ajustada a las normas. No como ocurre en la
actualidad, donde la indispensable tarea de inspección laboral, en algunos
casos está a cargo de burócratas recalcitrantes; en los mejores casos sin
meritos ni preparación, cuando no proclives a los favores de las patronales,
que tornan inocua y a veces hasta farsante una indelegable misión del Estado. Estas funciones, por ejemplo, son las que
requieren de una permanente evaluación y jerarquización mediante concursos
específicos, para evitar la permanencia en las mismas de verdaderos enemigos de
los trabajadores, cualquiera sea el área de sus desempeños.
Otra iniciativa que motiva el legítimo interés de los
trabajadores, es la de su participación en la administración y conducción de
los entes oficiales y/o sociedades del Estado, como ser OSEP, CAPRESCA,
Vialidad Provincial, Aguas de Catamarca, Energía Catamarca y Radio y TV
Pública, por ejemplo, mediante la
elección de un representante, que garantice, preserve y asegure los intereses
de los empleados –principal capital de gestión-, en cada uno de esos organismos.
Estas ideas, como otras que cotidianamente están en el
ámbito del responsable desenvolvimiento sindical de nuestras organizaciones, en
defensa de los derechos de los trabajadores, son las que plantearemos -con las
debidas justificaciones- cuando se nos permita la oportunidad de nuestra
intervención en las instancias de debate que se promueven desde el Gobierno de
Al pueblo, y fundamentalmente a los trabajadores, no pueden
cerrárseles los caminos de la reforma y adecuación gradual de sus leyes; no
pueden impedírseles que exterioricen sus modos de pensar y de sentir
propiciando que se los incorpore a los cuerpos fundamentales de la legislación
y las normas que los rigen, como en este caso
De allí nuestra vocación por sumarnos a la iniciativa
reformadora de la compañera gobernadora, Dra. Lucía Corpacci, con la intención
de aportar a la serena reflexión y a la construcción colectiva más amplia y
abarcadora posible, que contemple -por sobre todas las cosas- el bienestar
general y la felicidad de todos los catamarqueños.
Pedro Antonio Carrizo Roberto Antonio González
Delegado Regional
C.G.T. Secretario General
Delegación Regional
Catamarca 62 Organizaciones
Peronistas de Catamarca
Gustavo Rolando
Carrizo
Secretario General
Juventud Sindical
Peronista de Catamarca