A las fotos con dirigentes radicales y al cruce de piropos
en los medios de comunicación, los renovadores peronistas parecen dispuestos,
según los pasillos del Concejo Deliberante, a entregarles la conducción del cuerpo
de calle Rivadavia.
La novedad surgió con fuerza en los pasillos, pero explotó
cuando la propia Jimena Herrera manifestó su disposición disponer del doble
voto a favor de un radical cuando llegue el momento; es decir, la elección del
nuevo presidente que la suceda.
Ambos sectores parecen dispuestos a animar un Frente Cívico
renovado, basta revisar las fotos de los líderes de la renovación peronista con
el ex gobernador Eduardo Brizuela del Moral, y los intendentes Rafael Olveira,
Alejandro Páez y Orlando Savio, quienes manifiestan el santo y seña del
entuerto, que son massistas.
Ahora, para este nuevo paso que ambos sectores darán
conjuntamente, se dice, el jalilismo obtendría en los próximos días la
aprobación del pliego del cuestionado fiscal municipal, denunciado por estar
colgado del sistema eléctrico público, con denuncia judicial de por medio; el
castillismo,
obtendría el control de la chequera del Concejo en diciembre próximo.