A la gente decente le molesta mucho que los advenedizos foráneos, se conviertan en ñoquis encumbrados, vaya a saberse por qué artilugios politricastros se transforman en manipuladores de la cosa pública pretendiendo defender la indefendible conducta del Intendente Alejandro Páez en cuanto a muchas irregularidades institucionales, y económicas en el manejo de los fondos ajenos.
Un gran ausente es el cura párroco, Moisés Pachado,
cuya llegada había generado no pocas expectativas de cambio y de "iglesia
abierta y comunicativa”, lo que en la realidad no fue ya que hace al menos dos
meses que no se sabe nada de
Lo que más se especula, al murmurar de la población, es que
Pachado está siguiendo los mismos pasos de sus predecesores, Olivera y Rasgido,
ambos de triste memoria en la sociedad andalgalense, ya que al parecer, volvió
a enquistarse en los bacanales internos de
Lamentable, pero real.