Llamó la atención que el pensamiento coincidente fue el del
rechazo a los que fueron llamados "entregadores”, "buchones” y "listas negras”,
pronunciando un rotundo NO a los que, en procura de su propia supervivencia, se
convirtieron en acusadores de los principales dirigentes peronistas los que
posteriormente fueron exonerados sin causa ni razón, aunque varios de ellos
fueron echados por las mismas razones.
Como en Andalgalá, se dieron situaciones similares y la ley
tiene alcance para los cesanteados municipales, ya se sabrá a quién echó Jony
Acevedo como el primer interventor dictatorial.
De pronto aparecieron antiguos dirigentes que por su edad,
recuerdan perfectamente quiénes fueron esos entregadores y se proponen elevar
al Ministerio de Gobierno, que se supone será el organismo de aplicación de la
ley, la nómina completa de estos buchones para que no sean resarcidos por
inconducta partidaria, deslealtad y malaleche para con sus compañeros de ruta.
Los viejos dirigentes insinuaron que estaría bueno que se
publique la lista de buchones, justamente para evitar la aparición eventual de
aquellos que creen que el gobierno va a cambiar.