Un hecho de estas características contó con la presencia de
la gobernadora Lucía Corpacci y muchos funcionarios provinciales que le dieron
al evento, el marco institucional que merituaba. Lo llamativo y hasta irritante es la obsesión
de este sujeto a estar ausente en todas las cosas que son de interés
comunitario.
Estuvo ausente en la colocación de la piedra basal del
hospital, en la inauguración del mismo, en la inauguración del IES Andalgalá y
de varias escuelas del departamento; se presentó un instante en la audiencia
pública por el tema de la ruta 46 hacia Belén, solamente para recriminar y
hacer catarsis y seguramente estará ausente en la reinauguración del templo
parroquial, obra encarada por el gobierno provincial.
Ante esas reiteradas ausencias, la gente común se pregunta,
muy molesta, cuáles son las razones para que Páez no comparta con el pueblo que
supuestamente conduce, ya que hasta el más profano se da cuenta de que una cosa
es lo político, y otra lo institucional, que es lo que se viene haciendo. Todo
ello sin mencionar los bardos que él mismo fogonea cada vez que se anuncia la
llegada de la jefa de estado.
Lucía Corpacci, nos comentaba que "inauguramos la
repavimentación de la ruta 46 entre
En este sentido, la mandataria manifestó que en Fiambalá, el
eterno intendente Amado Quintar, la acompañó porque "entendió que se trataba de
cosas para su pueblo”.
Lamentablemente, Páez, inundado de soberbia, mal asesorado y
lleno de resentimientos, no entienda esas cosas y, según como ya se percibe, el
pueblo se lo recriminará el 25 de octubre.