Mucho se habla, mucho más se murmura y hay muchas
incertidumbres y broncas producidas por la impotencia ante la imposibilidad de
manejar las variables que incidieron en el asunto.
Lo que nadie, ni propios ni extraños deben ignorar, es el
aporte y sobre todo, el trabajo que realizó Ángel Mercado, en la titánica tarea
de encolumnar, unir, coordinar y apoyar a los candidatos que surgieron de las
PASO, a pesar de ciertos egoísmos y pequeñas y domésticas mezquindades que
finalmente arrojaron los resultados que conoce la opinión pública, haciendo
abstracción de la voluntad de la gente
que finalmente votó del modo en que lo hizo.
Hombre de pocas palabras y fundamentales decisiones, que
literalmente se calzó la campaña al hombro, e intentó desarticular algunas
desavenencias y chiquituras internas.
Autodenominado "hijo adoptivo de Andalgalá”, los
andalgalenses lo vieron trabajar duro, cuando el apagón del mes de marzo,
haciendo magia de gestión para restablecer con premura, el trágico apagón.
Se lo vio tratando de solucionar el conflicto docente, y el
de los empleados de salud en huelga permanente y con claros fines políticos. Como
poca gente en la historia del mundo, Mercado generó grandes odios y grandes
amores, logrados por la acción, la gestión y las convicciones que seguramente
lo motivan.
Lo cierto es, reiterando, es que nadie puede desconocer lo
que este dirigente hizo por el pueblo de Andalgalá, en especial por sus
dirigentes que, después del comicio, aún esperan su palabra orientadora. La
verdad sea dicha, nobleza obliga.