Comentaba la gente que desde siempre, los gobiernos han
prometido esta obra sin que hasta el presente se haya concretado al menos una
mínima acción sobre este particular, e insistieron en destacar la decisión
política y la gestión de la gobernadora Lucía Corpacci que recién promediando
el siglo XXI, los pueblos olvidados del oeste catamarqueño, se verán
comunicados por esta importante ruta que los conectará con la ruta nacional 40,
la columna vertebral del país.
Al ser difundida por los medios provinciales, los
andalgalenses no pudieron disimular su alegría hasta el jolgorio, en bares,
plazas y lugares de mentideros, en
donde, en esta oportunidad hermanaron a radicales y peronistas al disfrutar de
un hecho que no admite banderías, mucho más cuando también se anunció la
construcción del dique Potrero del Clavillo y la pavimentación de
La alegría de los andalgalenses se fundamenta en la visión
de los tiempos de progreso, desarrollo sustentable y despegue que se vienen
para Andalgalá y su zona de influencia.
Como no podía ser de otra manera, todos, al unísono,
repudiaron al intendente Alejandro Páez por no haber participado del evento de
gran trascendencia para el municipio que gobernará hasta el 10 de diciembre,
aunque no extrañó demasiado su ausencia ya que tampoco concurrió a la
inauguración del Nuevo Hospital ni a la del IES, demostrando un absoluto
desinterés por las cosas que le importan al pueblo, sobre todo en lo que tiene
que ver con salud y educación, nada menos.