En primer lugar, la legisladora nacional recordó que "meses
atrás sostuve que algunas formas del FPV afectaban la calidad institucional y
la convivencia democrática, transcurrido el tiempo lo que sucedió es que se profundizaron
los modos y hoy, al final de un ciclo, están naturalizados a tal punto de
considerar como normales líneas conductuales difícil de explicar”.
En este sentido, planteó que lo ocurrido en
"La discusión central es, cuanto estamos dispuestos a
aceptar como normal que los porcentajes obtenidos y la soberbia de los números
autorizan o avalan prácticas nocivas que implican avasallamientos
institucionales, vulneraciones legales, degradaciones consumadas; pensado
(pareciera) para garantizar la continuidad en el poder o lograr la impunidad de
los mismos”, apuntó.
Al respecto, agregó que "las argumentaciones y posiciones
diferentes son lógicas en los procesos democráticos pero la confrontación
permanente y la falta de respeto sistemática es síntoma evidente de sostener
que los medios justifican los fines o que vale todo para lograr lo que decide el poder”.
Asimismo, consideró que "la gravedad radica en que además de
haberse naturalizado; ahora explicitan algunos poderosos circunstanciales que
la soberbia de los números les puede garantizar impunidad”.