"Es una situación inentendible, es descabellado lo que está pasando. Son empleados que tienen la antigüedad requerida para estar en planta permanente y además están dentro del Presupuesto 2015”, explicó. Y agregó: "el primer día de gestión, ellos son comunicados verbalmente por el intendente Ramón Guzmán, del FCS, que no debían ir a trabajar hasta tanto se resolviera la situación de ellos. Se trata claramente de una cesantía de hecho, verbal, sin ningún tipo de respaldo documental”.
Según Peralta, la "irregularidad se daría porque hay gente que está identificada con la anterior gestión y que, como una represalia, o castigo político, se los ha suspendido”.
El abogado contó que los trabajadores en cuestión, luego de realizado el traspaso de mando, "se presentaron a trabajar en sus habituales tareas, y el intendente les dijo que no iban a trabajar hasta tanto se les notificara su situación”.
"Ante esta situación, se le mando un telegrama solicitando que aclare cuál es la situación laboral de ellos. Tenían 48 horas para responder, las que se vencieron largamente, y ayer contestaron y negaron todo. Un disparate del actual intendente, esto se trata de un castigo político a los trabajadores que nada tienen que con la cuestión electoral”, cuestionó.
Por último, el letrado sostuvo que solicitan la intervención de la Dirección de Inspección Laboral, con el fin de que "haga cesar esta situación irregular”.