Todo comenzó con una manifestación de aproximadamente 50
trabajadores del Sindicato de Obreros y Empleados Municipales (SOEM),
acompañados por un grupo de ADUCa que encabezaba Olga Ponce de León.
En pocos minutos, la protesta perdió su condición de
pacífica ya que comenzaron a arrojar elementos de pirotecnia contra el frente
de
En ese instante, comenzó a emanar junto a las llamas una
espesa humareda altamente tóxica, que provocó malestar y descomposturas entre
varias de las personas que transitaban ocasionalmente por el lugar; además de
afectar seriamente la visibilidad de quienes circulaban en vehículos por la
esquina céntrica de Sarmiento y República.
Ante esta situación, se convocó a
Lamentablemente, las fuerzas del orden recibieron en ese
instante agresiones físicas, agresiones verbales y golpes por el forcejeo que
se generó ante la resistencia de algunos manifestantes. Todos los lesionados
fueron integrantes de las fuerzas policiales, ya que se actuó con
profesionalismo y precaución para que ningún manifestante resultara herido.
El incidente fue rápidamente controlado por los policías.
Posteriormente, los efectivos agredidos radicaron las correspondientes
denuncias penales por el ataque sufrido.
Por su parte, autoridades de Gobierno iniciaron también las
presentaciones judiciales de rigor, ante la obstrucción del espacio público y
la emanación de gases tóxicos. Asimismo, se remitirán las actuaciones a
El Gobierno ratificó finalmente su pleno respeto a la
libertad de expresión y reclamo de todos los trabajadores, pero recordó que no
admitirá acciones que afecten la salud o pongan en riesgo la integridad física
de los ciudadanos.