viernes, 13 de febrero de 2015
09:28
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Precisamente el operativo mediático tenía como fin instalar la marcha de silencio en Catamarca y para eso Castillo habló con la prensa amiga. Su intervención fue grotesca porque dejó en evidencia que lo que verdaderamente interesa a los sectores políticos opositores que él representa es hacer campaña con un cadáver, en este caso de Nisman como antes se hizo con el de María Soledad.
Para el legislador radical poco importa ya el esclarecimiento del caso, o si lo mataron o se suicidó, es el cadáver lo que interesa porque ese símbolo es hábilmente usado por la oposición política nacional para menoscar al gobierno nacional, esto es la necropolítica.
Al mismo tiempo que Castillo operaba en radios locales, en Buenos Aires cerca de las 12.30, el presidente del bloque de senadores de la UCR, Gerardo Morales, acompañado por macristas, socialistas, massistas, trotskistas, juristas e intelectuales, abrió una audiencia con la presencia de la esposa de Nisman, Sandra Arroyo Salgado. El objetivo era armar una agenda de iniciativas parlamentarias y reforzar la convocatoria a la marcha del silencio del próximo miércoles.
Pero el discurso de Arroyo Salgado, la esposa de Nisman, desdibujó la iniciativa dado que, al término de su alocución, no cumplió en consensuar una agenda parlamentaria y critico la utilización política del caso.
La mujer dijo que "si se confirma que fue un crimen, la sobreexposición mediática" impedirá que pueda llegarse a la verdad y planteó que exista un "trato prudente, respetuoso y ético" de parte de las autoridades públicas, medios de comunicación y a la justicia, y reclamó que dejen trabajar a "sus colegas sin condicionamiento".
Arroyo Salgado afirmó además que concurrió a la audiencia pública convocada por la oposición en el Congreso a la par de la sesión legislativa en el Senado "sin ningún tipo de intencionalidad política ", una afirmación que en boca de Castillo no sería creíble.
La cuestión es que Castillo de tan cómodo (un monólogo) que estaba en su arenga radial para que los ciudadanos vayan a la marcha de la justicia convocada por quienes la imparten, comenzó a ironizar sobre las internas periodísticas del multimedio Ancasti que recientemente renovó la grilla de programas en su radio. Al filo de su intervención, se permitió preguntar, con cierto sarcasmo, por la ausencia de Jorge Álvarez quien hasta el año pasado era el conductor estrella de la emisora. La pregunta puso incomodo al periodista recién llegado quien se limitò a responder que "eso nos preguntamos todos”- En menos de unos pocos segundos radiales, Nisman ya había pasado al ostracismo.