Así lo confirmó en declaraciones radiales, Carolina Lobo,
abogada del INADI, organismo que intercedió en el conflicto entre los padres de
dos alumnos de apellido Crespín y el intendente Humberto Valdez, quien no había
permitido que los niños sean matriculados en la escuela municipal de Fray
Mamerto Esquiú.
Luego de que el INADI actuara de oficio y que se concretaran
audiencias conciliatorias privadas con cada una de las partes, la medida
arbitraria y discriminatoria del jefe comunal tuvo su final feliz.
Es así que las partes llegaron a un acuerdo para que los dos
alumnos vuelvan a clases, a pesar que ya inició el ciclo lectivo.
La madre de los menores había presentado la denuncia formal
ante el INADI, considerando que la decisión del jefe comunal fue
discriminatoria.