Tras la convención de la UCR

“Chau Cobos…, hola Mauricio…”, el último acto de Brizuela

En medio de las repercusiones tras la Convención Nacional de la Unión Cívica Radical (UCR) donde quedó conformada la alianza del radicalismo con el PRO de Mauricio Macri, una de las lecturas que surgieron del protagonismo de los “boinas blancas” catamarqueños en la misma, es la del alejamiento del ex gobernador y actual diputado nacional Eduardo Brizuela del Moral, de su ex “compañero” de ruta Julio Cleto Cobos.
martes, 17 de marzo de 2015 07:40
martes, 17 de marzo de 2015 07:40

Desde el no tan lejano paso de ambos por la transversalidad kirchnerista, siendo el mendocino vicepresidente del mismísimo Néstor Kirchner y el catamarqueño gobernador acompañando la reelección del santacruceño, los destinos de Cobos y Brizuela parecían seguir un derrotero común e indisoluble. Como tal vez lo había imaginado el "arquitecto” de este vínculo, el ya desaparecido Genaro Collantes, cuando timoneaba las relaciones del "brizuelismo” allende Catamarca.

Hasta en la posterior vuelta a la ortodoxia radical se mostraban juntos y alineados en los mismos espacios. Cobos pasó el año pasado por Catamarca como candidato radical del ya inexistente FAUNEN (Frente Amplio UNEN) y contaba a Brizuela como "propia tropa”.

Los diarios reflejaban en julio de 2014 que "Cobos estuvo en un hotel céntrico de la capital catamarqueña junto al ex gobernador Eduardo Brizuela del Moral, diputados, senadores y dirigentes del Frente Cívico y Social”. Y los propios protagonistas exaltaban el encuentro…  Va..., al menos así lo hizo notar el ex vicepresidente, publicando en su cuenta de Twitter que Cobos "quiso pasar a saludar a su amigo Brizuela del Moral”, comentando su visita a Catamarca.

Y retwitteaba: "Anoche, reunido con dirigentes de #Catamarca Buenas perspectivas de #UNEN en esta provincia". Posteriormente insistió,  "Anoche en #Catamarca, con el ex gobernador, Brizuela del Moral. #CobosXArgentina".

Aquella "buenas perspectivas” que Cobos intuía, a menos de un año, se derrumbaron cual castillo de naipes el domingo último, en la costa entrerriana del río Uruguay. En Gualeguaychú, apenas Renato Gigantino y Martín  Reartes, dos de los ocho convencionales radicales catamarqueños respaldaron la postura "cobista”.

Los seis restantes se alinearon con la finalmente aprobada alianza con el PRO de Macri, defendida eufórica y entusiastamente por el presidente partidario, el también mendocino Ernesto Sanz. No extrañó que ese camino fuera el seguido por los "guzmanistas” del FAPRA Beatriz Mazza  y Diego Fedullo (Ricardo Guzmán es uno de los preferidos de Mauricio por estos lares), tampoco la senda que transitara el "castillista” Pablo Magini (Celeste), pero lo que sí sorprendió fue que el "brizuelismo” en pleno abandonara literalmente a Cobos. Efectivamente, Marta Grimaux, Miguel Vázquez Sastre y Juana Fernández (la viuda de Genaro Collantes), representantes del Movimiento Renovador del ex gobernador Brizuela del Moral también votaron con Sanz. Ni siquiera guardaron las formas de un voto testimonial ante la mayoría "pro Macri”, anticipada durante la validación de títulos por parte de los convencionales, incluso cuando ya Cobos se bajaba de su postulación presidencial.

Y para que no queden dudas, Marta Grimaux de Blanco, una convencional "paladar negro” del entorno "brizuelista”, aseguró -apenas regresada de Gualeguaychú-, que "el acuerdo (con Macri) de la convención radical fue muy importante”.

Y sin vueltas, Grimaux afirmó que "Catamarca ahora tiene independencia para acordar alianzas locales”, pero advirtiendo que "no debemos olvidarnos que a nivel nacional iremos con el PRO (de Macri), que es sumamente importante”.

Aunque no fue hace tanto tiempo, qué lejos quedaron los "twitts” de Cobos visitando "al amigo Brizuela del Moral”, cuando había "buenas perspectivas de #UNEN en esta provincia", y cuánto más lejos el tránsito del ambos por el transversal escenario diseñado por Néstor Kirschner, para no quedar marginados de los siempre tentadores espacios de poder.

"Hasta aquí llegó mi amor”, parece haber sido el sentimiento del "brizuelismo” hacia Cobos.