CRISIS RADICAL

¡Ahora todos quieren cobrar!

Los radicales locales son expertos en crisis; no porque sean más inteligentes que los hombres de cualquier otra fuera política, sino porque las sufrieron a todas. Lo que sí, hay que reconocer, es que las gestionaron terriblemente mal, al priorizar el interés de los apellidos ilustres, a riesgo de hundir los mandatos de una fuerza que nació popular.
lunes, 2 de marzo de 2015 07:59
lunes, 2 de marzo de 2015 07:59

El problema de estas horas en el radicalismo catamarqueño, como lo informamos en Catamarcactual la semana pasada, pasa por resolver la pretensión de Eduardo Brizuela del Moral de imponer a su hijo, Eduardito o juniors, como se prefiera, como candidato a intendente de la Capital.

Como lo dijimos, Brizuela padre, soberbio como es, entiende que todo el resto de los agrupamientos internos del radicalismo, que también apetecen candidaturas en octubre próximo, no garantizan electoralmente los votos que su apellido aportaría.

Pero la encrucijada radical, amenaza convertirse en una crisis mayúscula, si como sucede siempre, se prioriza el interés de los apellidos ilustres; que son, o lo vienen siendo por lo menos, los reyes del radicalismo, y no se llaman Melchor, Gaspar o Baltasar, son los Castillo, Brizuela del Moral, Quintar, Guzmán, Sosa, Luna, Boggio, Colombo, Herrera, Hernández, Grimaux de Blanco, Fernández, Krapp, entre otros.

Así como Brizuela reclama la candidatura de su hijo Eduardito Jrs., otros ex gobernadores, legisladores nacionales, provinciales o ex funcionarios de la última gestión radical reclaman para sus hijos, esposas, parejas o para ellos mismos, candidaturas expectantes en octubre próximo.

Así las cosas, las boletas de la oposición local en octubre serán un ejemplo del mejor nepotismo, llenas de nombres y sobrenombres conocidos: Eduardito, Petunia, además de los archiconocidos claro: Oscar, Eduardo, Ricardo, José, Víctor Hugo o "Gato”, Juan Pablo, Simón jrs., Juana, Félix.