Sin embargo, en Andalgalá, convertida en una isla en muchos
aspectos, esta fecha ha pasado totalmente desapercibida, a pesar de que esta
ciudad tuvo protagonistas excluyentes, notables cómplices de Videla y sus asesinos, ya que los responsables no se ocuparon
de organizar aunque sea un pequeño acto recordatorio en la jornada demasiado
lluviosa, ni se emitió en las radios mi un escueto mensaje alusivo, ni tampoco
en las escuelas se dijo nada.
Claro, era feriado, llovía, hacía frío y toda la gente
regresaba de sus mini vacaciones con demasiada resaca.
En el aire quedó flotando, una vez más, la horrible
sensación de que Andalgalá, efectivamente es una isla en el océano del país,
debido a la falta de conducción y liderazgo genuino por parte del municipio que
hoy conduce (¿) Alejandro Páez.
Lamentable e inadmisible, realmente.